domingo, 12 de enero de 2014

Poema IV. «4 de octubre en Ladmark Hotel», Benjamín Prado


Benjamín Prado: Poeta, ensayista, y novelista español nacido en Madrid en 1961. Además de brillar con luz propia en el panorama literario español, su obra tiene una importante resonancia internacional. Ha sido traducido a múltiples lenguas especialmente en el campo de la novela y del ensayo. Es  un excelente biógrafo de escritoras y poetas contemporáneas  tales como Teresa Klivesen y Anna Ajmátova y autor de los ensayos Siete maneras de decir manzana (2000), Los nombres de Antígona Aguilar (2001). Posee el "Premio de Ensayo y Humanidades José Ortega y Gasset" (2002), del tomo autobiográfico A la sombra del ángel (trece años con Alberti, Aguilar, 2002, y de retratos de autores como Osip Mandelstam, Ingeborg Bachmann  y Bob Dylan). Su obra poética está reunida en los volúmenes Ecuador (poesía 1986-2001), Iceberg publicado en 2002 y Marea humana en 2006.

"4 de octubre en Landmark Hotel"

-Si es un sueño no quiero que nada me despierte
-decías con El ángel que nos mira en la mano
y corriendo bajo la lluvia- decías
la tormenta es un tigre,
el tigre tiene un movimiento de árbol
que va entrando en la noche.

Bajo la lluvia,
a solas con tu vida entre cielos e infiernos,
entre nada ya es suficiente y demasiado no basta,
mirabas caer la oscuridad en los parques
-como un sonido de campanas sobre el agua-
y decías una canción es sólo
la forma de salir de un callejón sin salida,
mirabas la oscuridad,
con tu corazón perseguido por los leones,
con tus plumas azules y tus sortijas árabes.

20 años después, mientras me hablas
de pequeñas ciudades -me pregunto
si un recuerdo es algo que conservamos
o algo que hemos perdido-, de pequeñas ciudades junto al mar,
yo comprendo que sólo fuiste un sueño. Y como dice
Delmore Schwartz en una canción de Lou Reed,
en nuestros sueños comienzan nuestras responsabilidades.

La última playa es fría y tiene una luz extraña,
una luz blanca hecha de pájaros caídos.
20 años después, desde este mundo
de las cosas tal como son, tenemos
nuestras propias preguntas. y respuestas
que huyen de tu nombre
como animales asustados por un trueno.

El sueño es dulce, sientes
grandes ruedas de fuego en el calor del día.
y Lou Reed también dice
que si cierras la puerta
tal vez la noche dure para siempre.

Comentario de "Arrepentido Ulises"

"ARREPENTIDO ULISES"

Creyéndolos humanos privados de su imagen
te rogué que les dieras su primitiva forma
el eco de las risas, el sabor de las lágrimas
el gozo de la amabale conversacion nocturna
brillando como hoguera que el temor ahuyentaba.

No quiero haber expuesto tantas veces la vida,
que el dolor hizo larga, para ver en sus ojos
dibujarse la burla o escuchar sus engaños.
Devuéveles, oh Circe, sus figuras de cerdos.

Juan Antonio Olmedo

Este poema está compuesto de versos alejandrinos, divididos en hemistiquios, con rima asonante. El poema tiene la forma de un monólogo dramático en el que Ulises es el narrador, como sabemos al leer el verso final. Podemos intuir por lo que va contando que se dirige a Circe ya que fue ella quien devolvió la forma humana a sus hombres. Podemos dividir este poema en tres partes:

  1.       En la primera parte (Versos 1-5) está indicando lo que es el ser humano con una composición monótona y rítmica. Recuerda a Circe que le había pedido que devolviera a la forma humana a sus compañeros pero esa vuelta ha traído más cosas como la risa, el llanto o el habla.
  2.           En la segunda parte (Versos 6-8) Ulises indica que ha sido decepcionado por sus compañeros ya que estos con la vuelta a la forma humana también recuperaron aspectos negativos del ser humano como la burla o el engaño.
  3.          En la tercera parte (Verso 9) Por lo explicado anteriormente Ulises, arrepentido, pide a Circe que les dé un escarmiento por haberse burlado de él, y este escarmiento sería volver a convertirlos en cerdos.

    El autor transmite una imagen simplista del ser humano ya que da por hecho que todos estos se burlan y traicionan a la gente. Este poema es una reelaboración de la figura de Ulises ya que sus aventuras lo han cambiado, es un hombre lleno de dolor y sufrimiento que no siente ni el más mínimo aprecio por su tripulación.

Literatura Comprometida: Blas de Otero y Gabriel Celaya

Entre sus diversas funciones, la literatura sirve en ocasiones para transmitir una determinada ideología política. Es más común que este uso político de la literatura se de en países en los que hay o ha habido regímenes dictatoriales, en los que el autor o poeta siente la necesidad de escribir sus impresiones, opiniones o sentimientos sobre lo que está ocurriendo. Como hemos dicho varias veces en clase, muchas veces los autores tienen que enfrentarse a la censura, cuando sus ideas son contrarias a aquellas que el régimen en cuestión predica.

En España, este tipo de literatura se gestó y desarrolló durante el Franquismo. Durante estos años nace también la denominada “prensa del movimiento”, un movimiento nacional que controlaba la educación y la prensa. No todos los periódicos controlaban la realidad ante la censura; la crítica solo se podía hacer clandestinamente a través de la literatura. Durante las décadas de los 50 y 60, la poesía (hasta entonces género minoritario) fue haciéndose más popular, especialmente a través de la música. 

 Poetas como Gabriel Celaya y Blas de Otero cambian el lenguaje de esa poesía con el fin de transmitir su ideología. Su poesía fue muy difundida entre los exiliados de izquierdas en países como Francia, a través de cantantes como Paco Ibáñez. En el crecimiento de este tipo de poesía, los cantautores de la éopca jugaron un papel fundamental. Algunos de ellos son Joan Manuel Serrat, Victor Manuel, Lluis Llach o Pablo Guerrero. 

A continuación, veremos dos ejemplos de poesía en la que se encuentra reflejada la ideología política del autor. En "España en marcha", de Gabriel Celaya se hace un llamamiento indirecto a la gente con el fin de que se manifieste:
"ESPAÑA EN MARCHA"

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

Gabriel Celaya
Es un poema que critica en cierta manera el inmovilismo  propio del régimen franquista en el que se distinguen dos clases de españoles: los jóvenes, aquellos que tienen más futuro, frente a las personas de avanzada edad que encarnan el pasado. La idea que expresa el autor es la necesidad de la creación de una España Nueva. Deja atrás el intimismo de poetas anteriores, que hablaban de sus propios sentimientos, del "yo", y da paso a hablar del "nosotros". Es un poema con función apelativa, puesto que hace un llamamiento a un colectivo de personas. Desde el punto de vista formal, el poema está compuesto por versos octosílabos y rima asonante /e-o/. Utiliza un lenguaje coloquial e incluso vulgar . Celaya no puede expresarse con libertad pero el cometido del poema queda igualmente claro al lector.

A continuación, comentaremos un poema de Blas de Otero:

"EN EL NOMBRE DE ESPAÑA, PAZ"

En el nombre de España, paz.
El hombre
está en peligro. España, 

España, no te
aduermas.
Está en peligro, corre,
acude. Vuela
el ala de la noche
junto al ala del día.
Oye.
Cruje una vieja sombra,
vibra una luz joven.
Paz
para el día.
En el nombre 

de España, paz.

Blas de Otero

Observamos que uno de los rasgos más característicos de este poema es el encabalgamiento, abrupto en ocasiones.  Este poema se resume en el lema: “libertad de expresión y reunión”. El autor utiliza un vocabulario sencillo acompañado de una cita de autoridad implícita; recurre a un verso de fray Luis de León sin caracterizarlo tipográficamente para manifestar la grave situación que atraviesa  España.



Generación del 50.

Antonio Gamoneda
Se conoce como Generación del 50 a un grupo de autores, en su mayor parte poetas, considerados los “niños de la guerra”, hijos literarios de la Guerra Civil Española. Su poesía mantiene unos rasgos en común: gran calidad literaria, aspecto social sin caer en el coloquialismo, y el uso de un lenguaje intimista y filosófico. Son los poetas que han surgido durante la dictadura franquista y rompen, de algún modo, con el movimiento de la posguerraAgrupados en círculos de amigos, sobre todo en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, hay que destacar a autores tan importantes como Caballero BonaldJaime Gil de BiedmaAntonio GamonedaJosé Agustín GoytisoloCarmen Martín Gaite Francisco BrinesEstos autores comienzan a publicar en los años 50 en colecciones como Adonais, que tuvo mucha importancia en la España de posguerra, o Colliure, nombre tomado por el pueblo del sur de Francia donde en febrero de 1939 murió Antonio Machado, autor que influiría de gran manera en la obra de estos autores. Esta última colección cuenta con pocos libros de poesía, ya que se difundía recitándola en la mayoría de los casos.

Gil de Biedma
Con motivo del veinte aniversario de la muerte de Machado, se celebra en Colliure en 1959 una reunión y se publica la antología 20 años de poesía española, de Josep María Castellet. Esta antología hace las veces de manifiesto generacional en favor de la poesía comprometida y social, que pretende cambiar al mundo frente a la esteticista poesía de épocas anteriores. 

Poema III. «Sensación», de Arthur Rimbaud


Poeta francés nacido en Charleville en 1854. Mostró desde pequeño un gran talento para la literatura. Muy joven se trasladó a París donde trabó amistad con importantes poetas de la época, especialmente con Paul Verlaine con quien sostuvo una tormentosa relación amorosa que terminó dos años después a raíz de serias disputas entre ambos. De esta época datan las primeras publicaciones "El barco borracho" en 1871 y "Una temporada en el infierno" en 1873. Su obra, de marcado tono simbolista, está profundamente influida por Baudelaire, por su interés en el ocultismo, en la religión y en la exploración sobre el subconsciente individual. La vida licenciosa lo obligó a dejar por algún tiempo la poesía, viajó por Europa, se dedicó al comercio en el Norte de África y a su regreso a París en 1891 ya había sido publicada su obra  "Iluminaciones" en 1886. Falleció en noviembre de 1891.

Sensación

Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano, 
herido por el trigo, a pisar la pradera; 
soñador, sentiré su frescor en mis plantas 
y dejaré que el viento me bañe la cabeza.

Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos:
pero el amor sin límites me crecerá en el alma. 
Me iré lejos, dichoso, como con una chica, 
por los campos , tan lejos como el gitano vaga.

Comentario de "Discurso a los jóvenes", de Ángel González

De vosotros,
los jóvenes,
espero
no menos cosas grandes que las que realizaron
vuestros antepasados.
Os entrego
una herencia grandiosa:
sostenedla.
Amparad ese río
de sangre,
sujetad con segura
mano
el tronco de caballos
viejísimos,
pero aún poderosos,
que arrastran con pujanza
el fardo de los siglos
pasados.
Nosotros somos estos que aquí estamos reunidos,
y los demás no importan.
Tú, Piedra,
hijo de Pedro, nieto
de Piedra
y biznieto de Pedro,
esfuérzate
para ser siempre piedra mientras vivas,
para ser Pedro Petrificado Piedra Blanca,
para no tolerar el movimiento
para asfixiar en moldes apretados
todo lo que respira o que palpita.
A tí,
mi leal amigo,
compañero de armas,
escudero,
sostén de nuestra gloria,
joven alférez de mis escuadrones
de arcángeles vestidos de aceituna,
sé que no es necesario amonestarte:
con seguir siendo fuego y hierro,
basta.
Fuego para quemar lo que florece.
Hierro para aplastar lo que se alza.
Y finalmente,
tú, dueño
del oro y de la tierra
poderoso impulsor de nuestra vida,
no nos faltes jamás.
Sé generoso
con aquellos a los que necesitas pero guarda,
expulsa de tu reino,
mantenlos más allás de tus fronteras,
déjalos que se mueran,
si es preciso,
a los que sueñan,
a los que no buscan
más que luz y verdad,
a los que deberían ser humildes
y a veces no lo son, así es la vida.
Si alguno de vosotros
pensase
yo le diría: no pienses.
Pero no es necesario.
Seguid así,
hijos míos,
y yo os prometo
paz y patria feliz,
orden,
silencio.


En este poema, la ironía es el elemento de construcción. El poema fue escrito en la época del franquismo, la posguerra y por tanto la censura. Al dirigirse a los jóvenes diciéndoles que comentan las mismas atrocidades que sus padres y abuelos, viene a decir que el mundo no va a cambiar, porque la injusticia se perpetuará a lo largo de las generaciones y los siglos. Y el final es contundente: nadie piensa, nadie reflexiona, simplemente se siguen comentiendo las mismas injusticias en nombre del orden, del dinero y del poder sin que nadie a nadie se le ocurra pararse a pensar por un momeneto qué está ocurriendo: "Si alguno de vosotros pensase, yo le diría: no pienses. Pero no es necesario." Es un poema muy pesismista, pero que refleja muy bien la situación actual y la naturaleza del ser humano. Está construido en versos cortos combinados con otros de métrica más tradicional como endecasílabos o alejandrinos. Excepto en algunas ocasiones (espero/entrego, mayo/caballo...) carece de rima y de ritmo. 

Conferencia de Rosa Navarro Durán

La Cátedra Emilio Alarcos organizó en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo la conferencia Anónimos con nombre y apellidos, dada por Rosa Navarro Durán, filóloga y catedrática de Literatura Española en la Universidad de Barcelona. Tuvo lugar el pasado 9 de octubre de 2013 y estuvo presentada por José Luis García Martín, profesor de esta asignatura.


Rosa Navarro Durán ha dedicado gran parte de su trayectoria  profesional al estudio de la novela picaresca y la narrativa cervantina, llegando a publicar cinco volúmenes de la primera y, en la última década, nuevas lecturas del Lazarillo de Tormes. Tras realizar numerosos estudios sobre esta última obra, considerada desde siempre anónima, la doctora ha atribuido su autoría a Alfonso de Valdés, que habría escrito el Lazarillo en las primeras décadas del siglo XVI. Esta afirmación no ha estado exenta de críticas por parte del sector más conservador, críticas a las que la catedrática responde con esta afirmación: "Lo que está en la literatura y lo que está en los diccionarios no es sagrado". A lo largo de la conferencia, Rosa Navarro habló de otras obras a las que ha atribuido autoría:  la Fábula de Alfeo y Aretusa y la novela de caballerías Curial y Güelfa. La primera es un poema de casi mil versos que Gerardo Diego encontró en 1919 en la bilbioteca de Menéndez Pelayo, al que le faltaban páginas. Tras realizar investigaciones sobre el poema, Navarro Durán llegaó a la conclusión de que el autor es el poeta granadino Pedro Soto de Rojas, un seguidor de Góngora.